Muchas veces no valoramos la importancia del silencio en nuestras vidas. Como muchas otras cosas, lo damos por sentado.
Y es que el silencio con frecuencia se siente incómodo, tal vez porque no estamos acostumbrados a él o porque nos hace sentir solos. Sin embargo, el silencio nos ofrece una oportunidad única: la posibilidad de escuchar aquello que, en medio del ruido cotidiano, normalmente pasa desapercibido.
Colombia, mi patria querida, acaba de sufrir un devastador terremoto que ha dejado centenares de muertos y desaparecidos. Hace unos días, mientras escuchaba las noticias, me llamó profundamente la atención una imagen: alrededor de los escombros de lo que fue un edificio de cinco pisos, una muchedumbre guardaba silencio para intentar detectar cualquier signo de vida.

En ese momento comprendí que el verdadero valor del silencio no está en la ausencia de sonido, sino en lo que somos capaces de percibir gracias a él. Todos necesitamos del silencio para encontrar esos pequeños signos que alimentan la esperanza.
Un silencio que, durante los últimos días, me ha llevado a reflexionar, a empatizar y a comprender el dolor de tantas personas que lo han perdido todo en un abrir y cerrar de ojos.
Un silencio que nos invita a pensar en lo afortunados que somos al despertar con salud, con un hogar, con alimento y con trabajo. Lo afortunados que somos de no tener que enfrentar la pérdida de un ser querido o la angustia de no saber dónde está
Un silencio que pocas veces valoramos, pero que, cuando aparece, nos regala un momento de conexión y de entendimiento que puede hacernos mejores personas. Ese instante único que nos permite escuchar nuestros propios pensamientos y analizarlos sin miedo a ser juzgados, porque nadie más nos escucha.
Pero el silencio también se puede aprender.

Una de las mejores maneras de hacerlo es a través de la meditación. Meditar no significa necesariamente dejar la mente en blanco. Significa aprender a observar nuestros pensamientos sin tener que reaccionar inmediatamente a ellos.
Podemos comenzar con algo tan sencillo como sentarnos durante cinco minutos en un lugar tranquilo, cerrar los ojos y concentrarnos en nuestra respiración. Sentir cómo entra el aire, cómo sale y cómo nuestro cuerpo se mueve con cada respiración.
Cuando aparezcan pensamientos —y aparecerán muchos— no es necesario luchar contra ellos. Basta con reconocerlos y volver suavemente nuestra atención a la respiración.
Otra técnica sencilla es la meditación de atención plena, o mindfulness. Consiste en prestar atención deliberadamente al momento presente: los sonidos que nos rodean, nuestra respiración, las sensaciones del cuerpo y los pensamientos, sin juzgarlos.
También podemos practicar una caminata o corrida consciente, sin teléfono y sin distracciones, prestando atención a cada paso, al viento, a los sonidos y a lo que normalmente pasa desapercibido.
Incluso unos minutos al día pueden convertirse en silencio: apagar el teléfono, alejarnos de las redes sociales, sentarnos y simplemente observar. No hacer. No producir. Solo estar.
Con la práctica, descubrimos que el silencio no es soledad. Puede ser compañía, refugio y una forma de volver a nosotros mismos.

Desde Shrink Box, creemos que la salud mental también forma parte de la recuperación de las personas y comunidades que atraviesan situaciones difíciles. Si deseas apoyar o realizar una donación, puedes ponerte en contacto con nosotros.
Porque a veces el mundo necesita ruido para visibilizar el dolor.
Pero otras veces necesita silencio.
Silencio para escuchar.
Silencio para comprender.
Silencio para empatizar.
Porque el verdadero valor del silencio no está en la ausencia de sonido.
Está en aquello que somos capaces de escuchar cuando finalmente dejamos de hablar.

German Corso MD
German is a trained and Board-Certified in Child, Adolescent and Adult Psychiatry. German is currently a medical director at Tropical Texas Behavioral health where he also functions as the physician attending for medical students currently rotating in the valley. Dr. Corso did his Psychiatry residency in Saint Louis, then joined UT Southwestern Medical School for a fellowship in Child and Adolescent Psychiatry. Dr. Corso is also a co-founder of the Shrink Box podcast, actively participating in the discussion of relevant mental health topics affecting society.